Recuerdo perfectamente la primera vez que aquella sonrisa cruzó delante de mis ojos
impidiendoles ver más allá
de aquella falda y su vuelo.
Recuerdo nuestra primera mirada mantenida en aquella cita tan extraña
y nuestro primer beso
igual de torpe que el baile que hizo que llegasemos a él.
Nuestro primer te quiero
y los siguentes cien.
Nuestros torpes movimientos la primera que solo nos separó el sudor de nuestra piel
y la risa tonta al recordar aquel momento.
Aún recuerdo lo guapa que estabas cuando te ponias nerviosa
y la forma en la que se despeinaba tu pelo los dias de viento
Recuerdo tu cara cuando te decía que era para ti
antes de rozar con los dedos las cuerdas de mi guitarra.
Nunca olvidaré nuestras tardes en aquel banco cerca de tu casa
aquella charla sobre nosotros
y lo que venía después del instituto.
Mis viajes en coche solo para verte y nuestros fines de semana juntos
que siempre sabian a poco
ante la incapacidad de parar el tiempo.
Recuerdo los celos y los problemas
pero tambien el brillo de tus ojos cuando nos veíamos después de mucho tiempo
Nuestra graduación
Aquella foto tan horrible
y como bailamos abrazados dejando de sentirnos como niños.
Nuestros castillos en el aire, y los planes de futuro que parecian que nunca llegaban.
Cómo olvidar nuestro primer piso
Y todo el cariño que pusimos en él
Lo guapa que descubrí que estabas todos los dias al despertar y todas las noches cuando te quedabas dormida a mi lado
Nuestras discusiones sin razón
Y la reconciliaciones con bailes lentos en
la habitación
Nuestros viajes sin rumbo
Y cada momento juntos descubriendo un mundo nuevo.
Aquel paseo por la playa
y el temblor de mis manos al sacar aquel anillo de mi chaqueta
Creo que nunca me habia alegrado tanto de escuchar un sí
aquel día estabas preciosa
más que nunca
Porque ningun maquillaje te sienta mejor que el simple hecho de estar feliz.
Nunca me habia costado tan poco asentir
Y querer a alguien como te quise a ti
Todo siguió igual excepto el simple echo de tener el privilegio de llamarte mi mujer
y saber que a los ojos de todos
Los dos, éramos uno.
Luego llegó cristina y con ella esa barriguita que me encantaba acariciar
Llegarón tambien el malestar y el cansancio
y la impotencia de no poder ayudarte
Incluso cuando era cosciente de lo que estabas sufriendo.
Recuerdo cuando sentí el corazón de a quien podía llamar mi hija
y el momento en el que descubrí la cara más bonita que habia visto en mi vida.
Observé como crecía
Y fuí cosciente de como nosotros lo haciamos con ella
Recuerdo sus primeros pasos
y todos sus tropiezos
sus malas decisiones
las noches esperando sus pisadas con miedo en el pecho
y la angustia de verla llorar cuando ni ella sabia por qué lo hacia
vuestras charlas en la habitacion
Y tus consejos dados desde la expeciencia.
Recuerdo como de un dia para otro mi princesa se hizo reina
y dejé de ver en aquella mujer a la niña que cuidaba con mi vida.
Aquella sensación de vacío cuando decidió que su hogar era otro diferente al nuestro
siguiendo a un principe que daría su vida por protegerla
Cuando volvimos al principio
El uno con el otro
Y el otro con el uno
Nuestras tardes de soledad
y nuestras reformas porque sí
Nuestro primer nieto
y el segundo
Las tardes llenas de gritos
pisadas por el suelo
y demasiadas cosas fuera de su lugar.
Las primeras arrugas que surcaron tu cara
y las canas que tiñeron tu pelo
tus pies cansados de andar
y los dolores de rodillas incurables
tu cuadros para entretenerte
y el tembleque que empezó a sufirir el pincel en tus manos
Recuerdo cuando tuviste que dejar de usarlas
tus primeros despistes
y el dia que me preguntaste quien era.
El momento en el que fuí cosciente de que tu mente se iba antes que tu cuerpo
y que contigo se iría mi vida
Pero cariño, aunque sé que probablemente no recuerdes nada de esto
Solo quiero decirte que puedo hacerlo por los dos
Y que estaré encantado de dejarte claro cuanto te quiero
cuanto te he querido
y cuanto te querré
Hasta el último dia de nuestra vida.
lunes, 27 de julio de 2015
RecorDarnos
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